| Los recursos convencionales
se agotan, y en la actualidad son los
más utilizados. Esta realidad
ha provocado que se reorienten las políticas
energéticas a nivel mundial,
en una apuesta por aplicar medidas de
eficiencia energética, aprovechar
los recursos energéticos renovables
y favorecer la diversificación
energética con el uso de energías
más limpias. Todo ello con la
intención de reducir los impactos
sobre el medio ambiente y garantizar
la provisión de energía.
La necesidad de implantar energías
renovables se presenta de una manera
muy acusada ahora que conocemos que
las fuentes tradicionales de las que
obteníamos este producto se
agotan. Y, además, su extracción
y utilización producen fuertes
impactos sobre la naturaleza.
Donostia-San Sebastián, no
destaca por el número de instalaciones
dedicadas a esta actividad, que se
limitan a una planta de aprovechamiento
energético de biogás
en el vertedero de San Marcos, 16
instalaciones de energía solar
fotovoltaica y térmica, y la
participación del Ayuntamiento
en las centrales minihidráulicas
impulsadas por la Mancomunidad de
Aguas del Añarbe.
La radiografía de consumo
energético en Donostia-San
Sebastián, aconseja plantearse
incrementar esta presencia de energías
renovables. En electricidad, el municipio
consumió durante 2000 un total
de 630.142 megavatios, de los que
sólo el 5% se produjeron localmente.
El sector de servicios fue el que
consumió la mayor cantidad,
seguido del uso residencial y de la
industria. El sector gasista, por
su parte, ha experimentado una expansión
que permite controlar los niveles
de emisión de contaminantes
a la atmósfera gracias a la
calidad medioambiental del gas natural.
El sector servicios en los últimos
10 años ha multiplicado por
siete la demanda de gas canalizado,
mientras que en el hogar este uso
se ha duplicado en el mismo periodo.
La
Unión Europea se ha fijado para 2012 que el 12%
de la demanda energética total corresponda a las
energías renovables, que son respetuosas con el
medio ambiente, se pueden aprovechar en lugares aislados
y son una fuente energética inagotable. La ciudad,
sin embargo, se encuentra muy alejada de este porcentaje.
Para cumplir este objetivo, Donostia-San Sebastián
cuenta con la ventaja de tener grandes centros de consumo
energético como hospitales o polideportivos con
piscina climatizada, cuyas instalaciones abren amplias
expectativas de ahorro energético y aprovechamiento
de energías renovables.
| La
energía del sol es el ámbito
en el que Donostia-San Sebastián
puede incentivar más actuaciones,
con la incorporación de
arquitectura solar en los edificios
municipales o la exención
parcial del impuesto de construcciones,
instalaciones y obras para edificios
privados. Un análisis exhaustivo
de los consumos y costes energéticos,
así como de la tipología
de las instalaciones, permitirá
elaborar un estudio completo de
cómo se consume la energía
en el municipio. |
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Este informe puede servir de base
para cumplir objetivos tales como
la reducción de los costes
energéticos, el incremento
de la calidad del servicio, la garantía
de seguridad de las instalaciones
y la adopción de medidas que
conduzcan a una mejora del medio ambiente.
De
este modo, Donostia-San Sebastián alcanzará los
niveles adecuados de eficiencia energética que
afecta no sólo a los aparatos que consumen esta
energía, sino también a la gestión
de su consumo.
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